Ataria
Categorías: General  —  Etiquetas: ,   —  CEA  —  14 noviembre 2011 09:40

“Manaus, el corazón de la Amazonia” es una muestra de fotografías de gran formato es el resultado de un viaje de 10 días en el que el fotógrafo José María Díaz-Maroto navegó por el río Amazonas, mientras éste mantenía uno de los caudales más bajos de su historia. En el recorrido, desde Manaus hasta la desembocadura, este prestigioso fotoperiodista capturó impactantes imágenes de la naturaleza y los habitantes de este desconocido rincón, y escribió sus impresiones en un cuaderno de viaje.

Como fotógrafo, tus comienzos son en los años 80 y hoy eres un fotógrafo reconocido en España. ¿Cómo ha sido el camino?

-Ha sido un camino difícil, pero todo ha sido posible gracias a la pasión por hacer las cosas bien. Siempre he ido realizando lo que en ese momento sentía y una cosa te lleva a la otra. En pleno resurgir cultural de los 80 en la fotografía aún estaba todo por hacer, había que llamar a muchas puertas, pues las galerías y museos apenas mostraban interés, tan solo algunas publicaciones y poco a poco todo va tomando forma.

Este año has participado en varias exposiciones ¿en que estas volcado en estos momentos?

En ultimar una gran exposición sobre fotografía española contemporánea que se inaugura el 9 de diciembre en el Museo Nacional de Bellas Artes de La Habana, en terminar de coordinar a la perfección mi proyecto en ATARIA, la producción, el audiovisual, la conferencia, etc. Por otro lado sigo mi trabajo como Conservador de la Colección Alcobendas y en breve tengo dos exposiciones individuales con el título “Bloc de notas” en el CEART de Fuenlabrada en Madrid y, a continuación, en la Universidad de Castellón, además de participar en los festivales EMERGENT en Lérida y en Los Encuentros Fotográficos de Gijón, sin dejar a un lado mi labor como profesor de fotografía y colaborador de una importante revista de viajes.

Tus fotografías siempre se identifican como reportaje cotidiano y con retratos ambientados llenos de humanidad ¿Que te aportan estos géneros?

-A mí sobre todo me interesa el ser humano y todo lo que le concierne. Me gusta dejar constancia de su entorno, por eso los retratos con ambiente. En mis imágenes siempre respeto el escenario donde se encuentran los personajes, puedo eliminar lo superfluo pero nada más. Además siempre trabajo con un equipo sencillo pero muy bueno, antes con una Leica R4 y un objetivo fijo de 35 mm y ahora con un a Canon 5D Mark II y el mismo objetivo, que es la óptica que más se acerca a la visión del ojo humano, y esto me obliga a estar siempre cerca del sujeto, por lo que es necesario mantener una complicidad con él. Me gusta mirar, charlar y relacionarme con las personas. Además de complicidad estas imágenes conllevan un añadido extra: saber captar el momento.

 

¿Como se aprende a esto?

En el momento de disparar hay que ser constante y saber esperar. Además, hay que ser generoso, no basta con disparar un par de imágenes, es necesario repetir y repetir una y otra vez hasta que el sujeto se relaje y baje la guardia, es en ese momento cuando nos ofrecerá el instante buscado y tú tienes que darlo todo.

Como profesional, ¿eres planificador o tiendes a la improvisación?

-Soy completamente planificador, para mi es fundamental -al menos- contar con guión. Creo que la anarquía no es buena opción, todo tiene que llevar una pauta, aunque hay fotógrafos para todo.

¿Cuando y como organizas un viaje a la Amazonía?

Como he comentado antes, trabajo de forma puntual para una importante revista de viajes y en el otoño pasado me propusieron hacer una travesía por el Amazonas donde en esos momentos el gran río vive los meses de sequía y es fácil adentrarse en la selva, siendo la ciudad de Manaus el punto base y –como es fácil de imaginar- dije que sí y comenzaron inmediatamente los preparativos, documentación, pasajes, organización y, sobre todo, vacunarse. El viaje superó las expectativas que había puesto y traje un importante reportaje que vio la luz en la revista y, ahora, de forma exclusiva, culmina con esta exposición de las fotografías más importantes y un ameno audiovisual sobre Manaus, sobre el río Amazonas y sus gentes.

Los paisajes y la diversidad que pude ver nunca podré olvidarlos, sentí por primera vez en mi vida el poder de la naturaleza y su dimensión, hay que tener en cuenta que hoy en día hay muchas especies vegetales y también vida animal (sobre todo insectos) que aun no están descubiertos y catalogados y esto me descoloca. Compartir agradables momentos con las personas que viven y sufren la presencia constante del río fue muy enriquecedor.

¿Tienes nuevos viajes en cartera? 

Sí, los viajes alimentan mi espíritu; a finales de noviembre viajaré diez días a Bolivia y a primeros de diciembre volveré a La Habana para inaugurar la exposición.

La muestra se puede visitar hasta el 11 de diciembre en Ataria.

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