Ataria
Categorías: General  —  Etiquetas: , , , , , , ,   —  CEA  —  14 enero 2017 12:08

Elaboran un mapa del aire ¿gracias a las fresas?

Tradicionalmente la medición del aire se hace con métodos físicos y químicos, empleando instrumentación electrónica, con sensores automáticos o semiautomáticos. Como alternativa para detectar niveles de contaminantes que afectan a los seres vivos es posible emplear la monitorización biológica, que consiste en el análisis de tejidos orgánicos que previamente hayan estado expuestos a las sustancias que se pretenden detectar y cuantificar.

Los ciudadanos de Zaragoza comenzaron el pasado diciembre a medir la calidad del aire de su ciudad desde sus casas. Hasta mil personas toman parte en la iniciativa conocida como Vigilantes del Cierzo, experimento de ciencia ciudadana que ha sido impulsado por la Fundación Ibercivis y el Ayuntamiento a través de Zaragoza Activa. En total se han repartido entre los ciudadanos interesados en torno a 1.000 plantas de fresas para colocarlas en el exterior de sus viviendas. Acompañando a la maceta, los participantes han recibido las instrucciones, un cuestionario a rellenar con información sobre cada muestra y un sobre certificado prepagado en el que se enviarán las muestras de cada planta a analizar.

El objetivo de esta iniciativa, además de monitorizar los metales pesados en suspensión, uno de los causantes de la contaminación atmosférica relacionada con el tráfico, es hacer facilitar a todo el conjunto de la ciudadanía la participación en un proyecto de ciencia ciudadana que no requiere el uso de nuevas tecnologías

Los participantes se comprometieron a cuidar lo mejor posible esas plantas a lo largo de dos o tres meses, una vez superado este tiempo la organización se pondrá en contacto con ellos para que recorten unas pocas hojas de su planta y las envíen por correo a Ibercivis, que las analizará en el laboratorio con técnicas biomagnéticas para determinar los compuestos que aparecen en las hojas.

Durante los meses que esas plantas estén en el exterior, actuarán como estaciones de monitorización ambiental, ya que irán acumulando en sus hojas aquellas partículas y sustancias presentes en el aire. Por lo tanto, conociendo la cantidad de metales que se han depositado en las hojas de cada planta a lo largo de los meses es posible conocer la contaminación de hasta mil puntos de Zaragoza. Como el conjunto de partículas magnetizables esta principalmente compuesto por aquellas procedentes de la quema de combustibles fósiles, el desgaste de los discos de freno y otros elementos como las ruedas en los raíles de trenes y tranvías, el método seleccionado para realizar el análisis de laboratorio ha sido la biomagnetización. Con esta información será posible elaborar un estudio agregado y un mapa de la distribución espacial de la contaminación atmosférica de la ciudad zaragozana.

Más información: http://vigilantesdelcierzo.ibercivis.es/

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