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Participamos en el curso Bosques Comestibles para ciudades resilientes | Corredores verdes comestibles de Surcos Urbanos y la UPM.

El pasado mes de mayo, tuvimos la oportunidad de participar en el curso Bosques Comestibles para ciudades resilientes | Corredores verdes comestibles, impartido por el GIAU+S-Grupo de Investigación en Arquitectura, Urbanismo y Sostenibilidad de la Universidad Politécnica de Madrid, Surcos Urbanos, la HuertAula de Agroecología Cantarranas (UCM), Germinando y Mercodes. El curso se desarrolló la semana del 7-11 y el 16 de mayo. Su enfoque estuvo dirigido al fomento de la resiliencia urbana desde la renaturalización de espacios urbanos mediante la integración y el uso de elementos verdes urbanos con criterios o componentes comestibles.

Comenzamos con una introducción teórica por parte de Marianna Papapietro y Marian Simón sobre resiliencia y vulnerabilidad urbana, el papel de los sistemas agrarios en las dinámicas y metabolismo de las ciudades, el estudio del confort climático para el diseño de espacios en la ciudad y qué estrategias que pueden utilizarse para resolver condiciones adversas.

Los siguientes días, se combinó teoría con visitas guiadas a diferentes proyectos e iniciativas. Visitamos la HuertaAula de Cantarranas, en el Campus de Ciudad Universidad de Moncloa. Un espacio agroecológico con huerta, invernadero, caseta de aperos y en la que realizan trabajos de compostaje y obtención y conservación de semillas. Allí, Pedro Almoguera (Ecograin) nos presentó el proyecto y nos habló del método de cultivo biointensivo. Forman parte de la reHd mad-Red de Huertos Urbanos Comunitarios de Madrid, por lo que está abierta a la participación de la comunidad educativa y personas del barrio o interesadas. También realizan talleres temáticos que se pueden consultar en su página web.

 

Grupo de visita con algunos integrantes de la Plataforma Ciudadana Quinta Torre Arias (Foto de Raquel Clemente)

La siguiente visita que tuvimos la suerte de disfrutar fue la Quinta de Torre Arias. Daniel Liébana y la Plataforma Ciudadana Quinta de Torre Arias (José Daniel y Adrian), que llevan luchando por la recuperación de la Quinta como espacio, disfrute y aprovechamiento público desde hace varios años. Además de contarnos la interesante historia de la finca, cuyo origen difiere a las demás quintas de Madrid por tener ésta un carácter productivo a diferencia de los fines únicamente recreativo de las otras, hicimos un recorrido guiado en el que pudimos ver la huerta y las instalaciones históricas para tareas hortícolas que permanecen en el espacio. También nos fueron informando de las prácticas de manejo y gestión del verde y del agua, la recuperación del sistema de acequias y el uso del agua del único pozo que se conserva en la actualidad para el riego de la huerta.

 

Almácigas en la Quinta Torre Arias

Huerta de la Quinta Torre Arias (Foto de Raquel Clemente)

Atarjeas en la Quinta Torre Arias

 

 

 

 

 

 

 

 

Por último, aprovechando el espacio de Madrid Río, Elena Erro de Germinando nos explicó las diferencias de mantenimiento y manejo de frutales y plantas comestibles respecto a plantas ornamentales. Al mismo tiempo que íbamos reconociendo las plantas presentes, Elena nos ofreció algunas claves de diseño para este tipo de vegetación y los factores más relevantes a la hora de plantearnos su uso.

 

Trabajo grupal durante la visita guiada a Madrid Río con Elena Erro de Germinando (Foto de Raquel Clemente)

Para terminar con los contenidos teóricos, Aída Rodríguez (Ingeniera de Montes) y Manuel Redondo (Mercodes) nos dieron las pautas para empezar desde cero a diseñar un bosque comestible: análisis del espacio, clima y suelos, estratos y selección de especies, usos de suelo y posibles conflictos y finalmente los elementos de concreción de un proyecto. Nos presentaron el caso del Bosque Comestible de Redueña, en la Sierra Norte de Madrid. También nos dieron a conocer una herramienta especialmente interesante para no profesionales de la botánica. El portal web Plants for a Future, realiza una selección de especies vegetales de acuerdo a múltiples parámetros que pueden modificarse según las características del terreno en el que nos interese trabajar: clima, latitud, estratos arbóreo, trepadoras, arbustivo, anuales, etc., utilidades medicinales, culinarias, etc., o características de sustrato ácido, neutro, etc.

La sesión final la dedicamos a concretar por grupos de trabajo, las ideas que habían surgido en propuestas de diseño, siendo el área de estudio la Quinta Torre Arias y sus alrededores. Algunas de las propuestas que surgieron fue la creación de un bosque comestible en la finca o la conexión entre las Quintas Torre Arias y Los Molinos.

Un curso de una semana, muy intenso pero muy bien aprovechado. En septiembre habrá otra edición del curso. Gracias a las organizadoras y participantes por su dedicación, entusiasmo e inspiración. Ahora pensaremos cómo volcar estos conocimientos para mejorar la ciudad de Vitoria-Gasteiz.