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Vitoria-Gasteiz pone a disposición del Gobierno vasco pisos en desuso para destinarlos a alquiler social

La Junta de Gobierno Local ha aprobado hoy dar luz verde al convenio con el departamento de Medio Ambiente, Planificación Territorial y Vivienda del Gobierno Vasco a través del cual se articula la puesta a disposición de Alokabide de viviendas municipales que están en desuso para destinarlas a alquiler social.

El alcalde Gorka Urtaran ha recordado que esta es una de las medidas acordadas con el consejero Iñaki Arriola la pasada legislatura e incluida en el Plan de Vivienda anunciado por el propio alcalde en noviembre de 2018

Entonces, el alcalde planteó “que se renuncie a construir más pisos, consumiendo menos suelo, y con la misma inversión poner a disposición más viviendas para familias  de Vitoria-Gasteiz que lo necesiten, dar respuesta a las necesidades de vivienda de personas vulnerables, jóvenes y combatir la ocupación ilegal”.

 Gorka Urtaran califica esta solución iniciativa más responsable y sostenible, al evitar el consumo de más suelo; es una propuesta más económica y con mayor rentabilidad social, ya que con la misma inversión se pueden poner en activo más viviendas; es un planteamiento más integrador, al no generar bloques de viviendas con un perfil determinado de vecindario; da por fin respuesta a un problema heredado de disponer sin uso de varias viviendas en la ciudad y además evita posibles ocupaciones ilegales”.

 Primeros 7 pisos

En una primera fase, el Ayuntamiento cederá 7 viviendas para que Alokabide las pueda arrendar a personas en condiciones de alquiler social. Por su parte, Vivienda le pagará al Ayuntamiento un canon, que representa un porcentaje de los ingresos que Gobierno reciba por el alquiler.  En fases posteriores, está previsto que el Ayuntamiento vaya poniendo a disposición más viviendas.

 Y es que el Ayuntamiento, a través de la sociedad Ensanche 21, dispone de varios pisos (en diferentes situaciones), que forman parte del Plan de Vivienda que impulsó el Gobierno municipal a finales de la pasada legislatura para poner a disposición de jóvenes y familias vulnerables pisos municipales ahora vacíos. Ese plan plantea renovar en el corto plazo viviendas vacías y seguir el plan de reactivación de más pisos que requieren diversas intervenciones para ser habitados.

 Según un estudio realizado entonces, de las viviendas vacías distribuidas en deferentes puntos de la ciudad, varias se encontraban en estado aceptable y pueden ser habitables con una inversión inferior a los 6.000 € por vivienda; otras  requerirían inversiones por encima de los 6.000 €, otras una reforma integral y otras 6 se encontraban ocupadas de manera ilegal.

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