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Japón es mucho más que sushi

Mi último viaje fue a Japón. Para algunos el país del sol naciente, para otros el país del sushi y para mí era simplemente el país más lejano en el que iba a estar.

La verdad es que los momentos previos al viaje no requirieron mucha preparación. Eran solamente diez días por lo que solamente necesitaba ropa abrigada (aviso a navegantes, en Febrero hace mucho frío), aparatos tecnológicos necesarios y desgraciadamente y como habitualmente hacemos, una mochila cargada de prejuicios sobre el país.

Japón, Japón, Japón… Lo que me esperaba era básicamente que se alimentaran solamente a base de sushi, le echaran esa especie de crema verde llamada Wasabi que pica bastante, hubiera mucho friki del videojuego y la tecnología y las calles estuvieran repletas de tribus urbanas.

Para mi sorpresa, mi visita a Tokio fue mucho más que eso. Resulta que no todo el mundo vestía de “lolitas” ni con camisetas de Pokemon o Doraemon.

Muchos aspectos me llamaron la atención…

Empecemos por uno de los más importantes, la comida. Vale, sí, es cierto que comen mucho sushi, pero no es lo único ni mucho menos. Por ejemplo, ¿Habéis oído hablar del “edamame”? Es una verdura, una especie de vaina que a simple vista no es muy apetecible. Lo comen casi a diario como si fueran pipas y solían sacarlo como entrante cuando estamos a la espera de que lleguen los platos principales. Una vez lo pruebas llama la atención lo sabroso que es a pesar de su pinta sosa.

 

Foto: Edamame, verdura típica Japonesa generalmente servida como entrante

Probablemente no tengáis la misma destreza con los palillos que los locales pero no dudéis que si preguntáis a algún Japonés cómo se utilizan os van a ayudar siempre con una sonrisa.

Sorprendentemente, otro aspecto que remarco como importante son los baños. Entres al baño que entres sea donde sea (incluso la tasca más cochambrosa de los suburbios) sentirás que estás en el futuro. Adiós a nuestras letrinas tercermundistas sin un botón y sin chorros a tu gusto. Sí, como lo oís. Convierten hasta un baño en algo muy complicado de utilizar, lleno de botones para activar y desactivar chorros, secadores e incluso música.

Sigo con las calles. Parece increíble que en una ciudad como Tokio con más de 14 millones de habitantes pueda ser tan silenciosa. Si aterrizáis por allí algún día os encontraréis calles tan limpias como silenciosas. Además, cada 10 metros podréis encontrar una máquina expendedora tan coloridas como estas:

Foto:Máquinas expendedoras que se encuentran en cualquier esquina de las calles de Tokio

Pero, ¿Qué hay de los Japoneses? La verdad es que mi estancia fue solamente de 10 días, por lo que no me dio tiempo a conocerles realmente, si lo justo para darme cuenta de que son muy muy introvertidos y muchos de ellos tienen problemas para socializarse de una manera natural .

Son tan extremadamente educados (que además de a penas rozarte con su mochila cuando el metro está a rebosar), siempre te responderán con palabras agradables. Su máxima es “Haz lo que quieras siempre y cuando no molestes a los demás”. Por suerte, en este viaje conseguimos sacar el lado más divertido de algunos de ellos:

Foto: Grupo de japoneses sacando su lado más divertido tras finalizar un taller sobre emprendimiento

Si algún día tenéis la oportunidad de viajar a este magnífico país no dudéis en visitar la gigantesca ciudad de Tokio. Tanto los lugares típicos como son: el gran paso de cebra de “Shibuya” donde al día cruzan millones de personas, la estatua del perro “Hachico» ó el gran templo de “Asakusa”. Además de visitar estos sitios tan típicos como imprescindibles, también os invito a quitaros vuestras gafas de turistas y perderos por las calles más auténticas visitando algún “Pachinco”, (lugares gigantescos de juegos recreativos), haceros fotos en un “puricura” ó simplemente callejear como un local más.

Si además tenéis tiempo de hacer turismo os recomiendo visitar “Kamakura”. Está en un pueblecito muy cercano a Tokio, de echo se puede llegar en una hora en metro y podréis ver un Budha gigante y muchísimas tiendas de objetos de segunda mano. “Typical Japaneesse”.

Eso sí, id preparados a que nadie os regale nada y con la cartera llena. La vida en Japón es muy cara. La mayor parte de mis gastos fueron destinados a comida (una media de 4000 yenes al día, al rededor de 30€) y en transporte público (340 yenes que son 2,5€ aproximadamente cada viaje en metro).

En conclusión, os animo a visitar este gran país, seguro que os sorprende. Y para los más precavidos, si tenéis tiempo de aprender las palabras básicas en Japonés para sobrevivir no dudéis en hacerlo, dominan el inglés en lugares contados, lo que hace que el país sea aún más auténtico.

 Arigato gozaimashita = Muchas gracias! 😉

 

Foto: Bandeja típica de diferentes piezas de maki, sushi y sashimi. Precio: 1200 Yens, 9€ aprox

Foto: Budha gigante de Kamakura, sitio turístico a una hora de Tokio

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Foto: estatua del perro “Hachico”, famoso por la historia contada en la película con su mismo nombre, “Hachico”, muy recomendable

 

 

Foto: “Pachinco”, nombre para referirse a los grandes edificios de juegos recreativos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Foto: Tokio desde las alturas

Foto: Paso de cebra de Shibuya, centro de Tokio

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Nahia Cortázar (22 años)

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