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Copenhague más allá de la Sirenita

“Un lugar donde hace mucho frío y donde está la escultura de la Sirenita”. La Sirenita es el icono de la ciudad, no cabe duda. Pero hay muchos lugares con encanto por descubrir en Copenhague.

Volé a Dinamarca en enero. No voy a engañar a nadie: hace mucho frío y el tiempo no suele acompañar, aunque yo tuve suerte y tuve sol durante todo el viaje. Me alojé en un albergue céntrico para poder visitar la ciudad a pie, y fue todo un acierto.

El recorrido puede comenzar en la bonita estación central Kobenhavn H, al suroeste de la ciudad, punto de salida de los ferrocarriles daneses. Frente a ella veremos uno de los parques de atracciones más antiguos de Europa, el Tívoli, con nada menos que ¡169 años de historia!. Es un parque pequeñito, con un aire nostálgico que a los más mayores les recordarán a los parques de su infancia.

Apenas a unos metros del parque encontraremos la Gliptoteca Carlsberg, que alberga una impresionante colección de escultura y pintura. Caminando un par de minutos está la Radhuspladsen, la plaza del ayuntamiento y quizá la más importante de la ciudad. De aquí parten muchas visitas guiadas.

Otra opción es continuar hacia el Nationalmuseeto Museo Nacional, un lugar imprescindible para todos aquellos interesados en la historia de Dinamarca. ¡No os perdáis las salas dedicadas a los esquimales!

Ya en pleno centro de la ciudad podemos caminar por Strøget, la calle peatonal más larga de Europa, con casi 2km de longitud, repleta de tiendas y restaurantes. Los fans de Lego podrán comprar unas piezas en la tienda oficial. Lego viene “led godt” o “jugar bien” en danés, y también es un símbolo del país. Si os gusta el diseño escandinavo, también podréis encontrar aquí muchas tiendas en las que perderse, como los almacenes Illum Bolighus.

Otros puntos de interés en torno a la calle Stroøget son la catedral o Vor Frue Kirke, muy distinta a las que conocemos aquí; el palacio de Christiansborg, al que merece la pena subir hasta su punto más alto para disfrutar de las vistas, o el Museo de Guinnes World Records. Es posible que ya hayáis hecho hambre y no hay mejor lugar que Conditori La Glace: dicen que la familia real danesa compra aquí sus pasteles.

Rundetaarn es una curiosa torre circular a la que podréis subir sin un solo escalón. Las vistas merecen mucho la pena.

Kongens Nytorv es otra plaza importante de Copenhague, y si bien ahora está en plenas obras de metro (y lo estará unos años), es un lugar de paso imprescindible para llegar a Nyhavn o puerto nuevo, un pequeño canal de unos 500 metros con coquetos edificios de colores. Es un lugar ideal para tomar una cervecita si el tiempo acompaña, pero preparad la cartera.

Cruzando el canal que atraviesa la ciudad llegaremos a Christianshavn. Aquí no podemos perdernos la iglesia de San Salvador o Vor Frelsers Kirke, con una curiosa torre; Christiania, una ciudad al margen de la ley en la que por cierto, no se pueden sacar fotos. Aquí sus habitantes tienen sus propias leyes y sistema económico, un lugar muy curioso. También merece la pena observar la Ópera, un edificio contemporáneo digno de ver. Si camináis hasta allí es posible que veáis el Noma, considerado el mejor restaurante del mundo. ¡Eso sí, tendréis que reservar mesa con mucha, mucha antelación!

Volviendo al centro podemos caminar a través de Amalienborg, el palacio donde vive la familia real danesa (y donde podréis ver los típicos guardianes daneses con el gorro alto) hasta llegar a la Sirenita, pasando por la bonita iglesia de St Alban y la fuente de Gefion. Muy cerca está el Kastellet, una antigua fortaleza militar por la que dar un agradable paseo. Aquí podréis ver además un antiguo molino.

Seguro que habéis escuchado que la Sirenita “decepciona”. No es así, pero tenéis que tener en cuenta que es pequeñita. Y que hay que tener cuidado al acercarse a ella porque las piedras resbalan. La Sirenita es un emotivo homenaje al escritor más famoso de la ciudad, Hans Christian Andersen, cuyos cuentos son conocidos en todo el mundo.

Podemos terminar la visita haciendo un picnic con gente local en los jardines del castillo de Rosenborg antes de ver los jardines botánicos y el Museo Nacional de Arte, donde si váis en invierno podréis deslizaros por las pendientes llenas de nieve.

10 consejos antes de viajar a Copenhague:

1. Los mapas de la ciudad son detallados y gratuitos y están repartidos por el aeropuerto, oficinas de turismo, hoteles y albergues.

2. Prácticamente todos los lugares de interés de la ciudad pueden ser visitados a pie o en bici. Hasta hace un tiempo era posible alquilar bicicletas de forma gratuita, hoy este servicio no existe pero aun así, los alquileres son económicos.

3. Existen vuelos de bajo coste desde Madrid con Ryanair.

4. Algunos museos, como el Museo Nacional, son gratuitos. Otros tienen un día de acceso gratuito que conviene consultar a la hora de preparar la visita.

5. El tiempo ideal para visitar la ciudad es de tres días.

 

 

6. La playa urbana de Amager guarda unos paisajes preciosos. No dudéis en ir si disponéis de tiempo, se puede llegar en metro desde el centro de la ciudad.

 

 

7. Comer en Copenhague no es barato, pero el smørrebrød, la comida más típica de Dinamarca (que es básicamente un bocadillo relleno de casi cualquier cosa), lo podréis encontrar en cualquier rincón.

8. A la hora de buscar alojamiento, lo más recomendable es buscar en el centro para poder recorrer la ciudad a pie sin invertir tiempo en trayectos, aunque el transporte público funciona muy bien.

9. Copenhague tiene aún muchas más cosas que ver: Nørrebro, un barrio pintoresco al que la inmigración y la sociedad multicultural han dado un aire internacional; la fábrica de Carlsberg; Østerbro: uno de los barrios clásicos y de mejor reputación de la ciudad.

10. En verano, nada mejor que un picnic en uno de muchos jardines

Patricia Jiménez

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