bannerviajerofinla

Mis vacaciones en Asturias

Habitualmente las vacaciones de verano las suelen organizar nuestros padres como en la mayoría de las familias, pero en esta ocasión nos dejaron que fuéramos mi hermano Sergio y yo los que eligiéramos realmente lo que nos

Gustaría hacer esas vacaciones.

Hacer turismo viendo diferente ciudades de Europa que es lo que hacemos normalmente, está muy bien, pero queríamos más acción.

¿Qué tal una semana de multiaventura en Asturias?

Dicho y hecho, elegimos una preciosa casa rural cerca de Cangas de Onís y nos pusimos a buscar qué actividades se podían hacer por la zona.

El primer día madrugamos un poco e hicimos la famosa ruta del Cares.

El día no podía ser mejor para una caminata tan larga. Hacía fresquito.

La ruta es preciosa y en algunos puntos hay que andar con mucha precaución, además, si el día sale caluroso puede ser muy, muy duro hacer el recorrido completo.

Comimos en el bonito pueblo de Caín y, superada la tentación de hacer el regreso en taxi y tras una pequeña siesta junto al río para hacer la digestión de las fabes y el cachopo que nos habíamos comido, emprendimos el camino de vuelta.

El segundo día estábamos algo cansados así que decidimos algo más cómodo. Nos levantarnos muy tarde, bañito en el río próximo y circuito de Karts por la mañana. Por la tarde quedamos con unos amigos de Vitoria que veranean en Ribadesella y cenamos con ellos.

El tercer día ya estábamos del todo recuperados así que otra vez a la carga: Recorrido de tirolinas, puentes Tibetanos etc. en un parque de multiaventura de Arriondas.

Lo pasamos fenomenal trepando como monos entre árboles y al final éramos unos expertos con los mosquetones, arneses cuerdas etc.

Al siguiente día teníamos otro de los platos fuertes de las vacaciones: el famoso descenso del rio Sella en piragua.

Había la opción de hacer el descenso corto, el medio o el más largo y ya os podéis imaginar cual queríamos hacer ¿no? No les dimos ninguna opción a los padres. ¡Qué somos leones o ratones!

Había muchísimas piraguas en el río y empezamos como si se tratase de una carrera, luego nos fuimos tranquilizando un poco y empezamos a disfrutar del paisaje asturiano.

Íbamos parando de vez en cuando en playas de la orilla a bañarnos a almorzar y descansar.

Fue muy, muy divertido pero igual teníamos que haber elegido el recorrido intermedio. Jaja!!

Ya estábamos en el quinto día y la actividad de hoy sería descenso de cañones. La actividad es muy emocionante pero con Mark, nuestro guía, ya fue inolvidable.

Parecía un pulpo con una mano te aseguraba en los rapeles y con la otra te hacia fotos y todo esto sin dejar de hacer chistes y bromas.

Ahora un salto a una poza, ahora un rapel, ahora nadar, ahora trepar. Fue una pasada y Mark todo un crak.

Se terminaban las vacaciones y para el último día reservamos un fantástico día en la playa de La Vega. Nuestros padres no se movieron de la toalla en todo el día. Pobrecitos!!

– “Bueno ha estado muy bien”, dijeron nuestros padres.

– “Pero el próximo año nos vuelve a tocar a los padres organizar las vacaciones”

En el fondo, creo que disfrutaron más que nosotros

Claudia López (14 años)

RSS feed for comments on this post. TrackBack URL

Utzi erantzuna

Zure e-posta helbidea ez da argitaratuko. Beharrezko eremuak * markatuta daude