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Cooperación en Perú: Lima, una ciudad llena de desigualdades

A lo largo de mi vida he tenido varias experiencias de voluntariado, pero fue este año cuando decidí que me gustaría realizar mi trabajo como psicóloga en un país diferente, con otras necesidades, tradiciones y sobre todo con otras historias de vida y de superación muy diferentes a las nuestras.  Finalmente mi destino fue Perú, más concretamente la ciudad de Lima, y mi experiencia durante los dos meses que he estado han transcurrido en uno de los barrios más deprimidos de la zona llamado San Martín de Porres.

Mi trabajo allí estaba dirigido al trabajo con los alumnos del colegio de Fe y Alegría N° 01 , es decir el más antiguo en el Perú, fundado hace 48 años y que tiene cerca de 1.000 estudiantes entre primaria y secundaria. Tanto el barrio como el colegio están ubicados en una zona pobre de la ciudad con problemas de salud como la tuberculosis, contaminación ambiental, familias disfuncionales, inseguridad ciudadana, etc.

  

Durante la semana dirigí las tutorías de los alumnos sobre temas como educación  emocional, afectivo-sexual, etc., también desarrollé talleres para estudiantes con más dificultades, y serví de apoyo tanto profesional como personal para muchas de las personas que forman parte de esta institución educativa. Los fines de semana realizábamos una biblioteca de calle para los niños del cerro que está al pie del barrio denominado “Vistalegre”, se trata de asentamientos humanos en los que la gente vive en condiciones infrahumanas y sin ningún tipo de recurso.

Lima, y en general el Perú, es un lugar en el que la gente está condenada a vivir del optimismo, ya que son muchos aspectos los que tienen que cambiar, y por el momento la única salida para los niños y niñas aquí es la educación. Pese a mi pequeño granito de arena aún queda mucho por hacer. Aunque más que hacer hay que aprender a estar, a acoger, a compartir, a aprender cómo esta gente se levanta y lucha por una vida digna en medio de tantas dificultades.

Y como dice una de las canciones más cantadas en el Perú, Vivo en un país maravilloso, lleno de riqueza y voluntad, Dios pintó mi alma blanco y rojo y por nada cambio este lugar.
Mi pueblo es valiente y generoso, pobre pero rico en dignidad y ni el sufrimiento ni el enojo le han hecho que deje de danzar. Si vas a vivir en otras tierras, diles lo que pasa aquí en verdad, cuéntales que el odio y la miseria  no nos han podido doblegar.”

Silvia Pérez del Palomar