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Las personas participantes en el programa ‘DesAUTOxícate’ han valorado de forma “muy positiva” la experiencia impulsada por el CEA

La iniciativa, incluida en el marco de la Semana Europea de la Movilidad en Vitoria-Gasteiz, ha permitido que hayan cambiado durante toda una semana sus desplazamientos en coche por otros en modos más sostenibles

Las personas que han participado el programa desAUTOxícate impulsado por el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz a través del Centro de Estudios Ambientales y en el marco de la Semana Europea de la Movilidad, han hecho balance de su experiencia con una calificación unánime: “muy positiva”. Eso sí, han admitido dudas en cuanto a la posibilidad de continuar con el reto en su vida futura. Las cinco personas participantes (había una pareja entre los participantes) han conseguido realizar  todas las tareas habituales de su vida diaria entre el lunes 19 y el viernes 23 de septiembre sin usar en ningún desplazamiento su coche. A pie, en tranvía, en bicicleta o en autobús urbano han ido a trabajar, a la compra, al gimnasio o han llevado al colegio a sus hijos e hijas y han compartido con todos nosotros su experiencia a través de la web municipal y de las redes sociales. Según Iñaki Prusilla, presidente del CEA, “se ha cumplido con creces nuestro objetivo de demostrar que se puede vivir sin coche y también descubrir cuáles son los principales déficits que todavía tenemos en la ciudad para mejorar nuestra movilidad sostenible. Desde el Ayuntamiento nos gustaría felicitar a todos y todas los y las participantes por aceptar y superar este reto. Creemos que ayudan a concienciar también al resto de la ciudadanía de cara a propiciar un cambio de hábitos hacia modos de transporte más sostenibles y saludables”. Los protagonistas forman también parte del programa Hogares Verdes auspiciado también desde el Centro de Estudios Ambientales y han enfrentado su reto con ganas y con una bat cargada con 30 euros.

Jon Kepa Izaguirre, un químico que trabaja en el polígono industrial de Júndiz, ha combinado los desplazamientos andando con el autobús para ir y volver a su puesto de trabajo. Cada día se ha levantado una hora antes para llegar a pie a su oficina después de recorrer los más de 6 kilómetros que le separan de su domicilio de Lakua. La vuelta la ha hecho en autobús. Jon Kepa ha realizado una media de más de 25 kilómetros diarios, ya que por las tardes realizaba paseos por el Anillo Verde y el centro de la ciudad. También ha utilizado el tranvía.

Maribel Hernández, comercial de una empresa de alimentación, ha vivido unos días intensos al sustituir su hasta ahora imprescindible coche por medios de transporte más sostenibles y seguir dando el mismo servicio a sus cientos de clientes en la ciudad. Los primeros días de la semana han sido complicados para ella, con autobuses que se le escapaba, clientes a los que tenía que atender por teléfono y un poco más de estrés. Sin embargo, a partir del miércoles su visión cambió. “Cuando he tenido los clientes más concentrados en una zona como la centro me he dado cuenta de que llegaba perfectamente a todos los sitios andando o en transporte público. He conocido cómo funcionan los transbordos y me he dado cuenta de que, organizándome, puedo desarrollar mi trabajo un par de días a la semana sin coger el coche y me he hecho a mi misma el firme propósito de hacerlo a partir de ahora”, explica. Maribel ha destacado, como el resto de participantes la utilidad de las aplicaciones como TranVit para conocer los horarios y recorridos del transporte público.

Natalia Preciado dejó aparcado su coche en el Casco Viejo el pasado domingo 18 de septiembre por la noche y no lo volvió a coger hasta el sábado 24. Una experiencia positiva, aunque “dura” para ella. Al terminar, reconoce que “ahora mismo no podría dejar el coche aparcado todos los días de la semana”. A Natalia, ama de casa desempleada, le ha costado un poco más que a sus compañeros de reto coger el “tranquillo” a los autobuses urbanos de TUVISA. Varios días ha realizado sus recados habituales andando. “Cuando tengo los desplazamientos por mi zona o barrios aledaños es más factible moverme sin coche. Pero cuando tengo que ir a zonas más alejadas, me resulta imprescindible”.

Por último, Montse Prieto y Jesús Rodríguez de Heredia, propietarios de un restaurante, afirman que esta experiencia les ha abierto un mundo de posibilidades para dejar el coche y la moto en casa. “La verdad es que no usábamos mucho el transporte público y nos hemos dado cuenta de lo efectivo y útil que es para nuestro día a día, tanto para hacer la compra para el restaurante como para nuestros momentos de ocio”, subrayan. Montse asegura que después de ir al centro comercial El Boulevard en autobús, “nunca más volveré a ir en coche, porque es mucho más cómodo y te evitas el estrés del tráfico y del aparcamiento”. La pareja no ha tenido ningún problema en ir a hacer sus compras en tranvía y autobús, tanto al mercado de los jueves de la Plaza de Abastos como a la carnicería, en Lakua. “Nos ha encantado participar en desAUTOxícate y sin duda vamos a seguir utilizando el transporte público en el futuro”, concluyen.

4 historias, 4 retos superados, 4 sensaciones diferentes y un objetivo común compartido: reducir la dependencia del coche. La iniciativa desAUTOxícate ha cerrado el programa desarrollado por el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz en la Semana Europea de la Movilidad Sostenible que ha incluido, entre otras cosas, el cierre de la calle Aldabe para convertirla en un mercado al aire libre y presentar el avance del proyecto SmartEnCity de Coronación, una marcha nocturna en bici para concienciar sobre la necesidad de circular con luces o una acción de Street marketing para llamar la atención sobre la sobreocupación del espacio público por parte del vehículo privado.

 

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