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El Ayuntamiento iniciará un proceso de reflexión interna para transformar su modelo energético y mejorar sus ratios de eficiencia y ahorro

Un estudio del CEA cifra en 18 millones de euros el consumo anual, a partir de datos del ejercicio 2015

El Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz continúa dando pasos en su estrategia contra el cambio climático, una política iniciada hace más de una década con el objetivo de reducir las emisiones de CO2 y convertirse en una ciudad neutra en carbono. Uno de los ámbitos fundamentales en esa línea es, sin duda, la transición hacia la eficiencia energética. Y, en ese sentido, el Centro de Estudios Ambientales ha realizado entre diciembre de 2016 y junio de 2017 un diagnóstico coordinado por la Agencia municipal de la Energía en colaboración con los diferentes Departamentos Municipales. Ese primer informe, que servirá como punto de partida para iniciar un proceso de reflexión y actuaciones más amplio que aspira a transformar el modelo energético del Consistorio, ha analizado los consumos y costes globales del Ayuntamiento. El total del ese coste energético, de acuerdo con este diagnóstico, ascendió a 17.984.137,11 euros en 2015, entre alumbrado público (3,8 millones), edificios (10,2 millones) y otros recursos como el transporte público, el mantenimiento de las zonas verdes y los jardines (3,8). “Se trata de un dato que indica que tenemos aún trabajo por hacer de cara a afrontar los retos medioambientales que se proyectan a futuro. Además, estos consumos también tienen un enorme peso en el presupuesto municipal”, explica el presidente del CEA y concejal de Medio Ambiente y Espacio Público, Iñaki Prusilla.

De cara a liderar esa estrategia y mejorar estos datos, el Ayuntamiento considera oportuno iniciar un proceso de reflexión interna “para transformar el modelo energético en términos de ahorro, eficiencia e implantación de energías renovables. Desde el CEA también creemos que es muy importante trabajar en el cambio de valores en el ámbito de la energía entre el personal municipal y la ciudadanía. Para ello, deberemos realizar un muy importante esfuerzo pedagógico”, ha indicado Iñaki Prusilla. Ese proceso arrancará con la creación de un grupo de trabajo transversal (entre los distintos Departamentos y servicios) con el objetivo de desarrollar estrategias concretas que permitan aumentar la eficiencia energética y ahorro para revertirlo en acciones de eficiencia energética. En ese sentido, se pretende monitorizar edificios, revisar la potencia contratada en las diferentes infraestructuras, o incluir criterios energéticos durante la elaboración de los Presupuestos Municipales, entre otras propuestas a definir.

Ese grupo deberá tratar información sobre suministros energéticos desde una perspectiva integral, realizará un seguimiento y evaluación de consumos y costes energéticos, o propondrá inversiones para la mejora energética (polizas de consumo 0, hábitos para la reducción de consumos, energía reactiva, revisión de potencias…). También tendrá que establecer criterios de eficiencia energética que se tendrán en cuenta a la hora de afrontar proyectos de reforma y obra nueva en el Ayuntamiento.

El trabajo realizado desde diciembre de 2016 hasta junio de 2017, en el que se han analizado datos correspondientes al ejercicio 2015, ha hecho que el Centro de Estudios Ambientales cuente con indicadores e información objetiva de sus consumos. Esa información facilitará, entre otras cosas, establecer un orden de prioridad que facilitará la elección de las actuaciones con un mayor potencial de ahorro y menor demanda de inversión. Con cargo a los ahorros producidos, el objetivo es continuar determinando más inversiones en esta línea.

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