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Categorías: Notas de prensa  —  Etiquetas: ,   —  Komunikazio Zerbitzua / Servicio de Comunicación  —  4 abril 2017 13:27

AMVISA llevará a cabo un mejor proyecto para modernizar la red de abastecimiento y saneamiento en el entorno de la calle San Ignacio, lo que obligará al Ayuntamiento a ampliar el plazo de entrega de proyectos presentados al proceso de licitación de las obras previstas. La intervención prevista inicialmente para la renovación de la red de saneamiento obligaba a cerrar totalmente la vía al tráfico durante un tiempo, lo que iba a ocasionar importantes molestias a las personas usuarias de esta zona. AMVISA ha decidido por esa cuestión llevar a cabo finalmente un proyecto alternativo que permitirá modernizar sus instalaciones sin que esta importante arteria deba cerrarse completamente al paso de vehículos.

Estas modificaciones supondrán cambios sustanciales de carácter técnico en el proyecto de reforma de la calle San Ignacio y tendrán su impacto en otras mediciones incluidas en los pliegos. Por esa razón, el Ayuntamiento ha decidido ampliar el plazo del concurso de licitación del proyecto para que las empresas puedan incorporar las nuevas mediciones en sus propuestas.

El Gabinete Urtaran tiene previsto acometer la reforma de la calle San Ignacio de Loyola con el objetivo de ampliar sus aceras para mejorar el tránsito peatonal por la zona, incluir un bidegorri y minimizar la congestión de tráfico en horas punta. Se trata de un proyecto que forma parte de varias obras que el Departamento de Espacio Público ha aprobado gracias a la aprobación del Presupuesto, como el entorno de la plaza San Antón, de un tramo de Beato Tomás de Zumárraga y de la plaza de Llodio.

En San Ignacio, el objetivo del Gobierno municipal es modernizar el espacio, hacerlo más agradable y mejorar el tránsito peatonal de la zona. Actualmente, la calle cuenta con aceras muy estrechas y cuando los autobuses realizan su parada se producen situaciones de caos e inseguridad. Al ensanchar las aceras, la calle ganará amplitud para las personas que la recorran a pie y en bicicleta. El hecho de contar con dos centros de formación en el entorno también es importante.

Actualmente, esta vía de aproximadamente 230 metros de largo cuenta con importantes problemas de accesibilidad y un aspecto verdaderamente envejecido. La calle ha quedado anticuada y sus aceras resultan muy estrechas, a pesar de ser un espacio muy transitado por usuarios y usuarias de dos centros de formación. Representa, además, un importante vial de tráfico en el límite norte del Casco Medieval por el que circulan coches y autobuses en un espacio bastante reducido. También son cada vez más las bicicletas que transitan por esta calle, que supone una conexión ciclista importante entre las calles Portal de Arriaga y Portal de Legutiano.

El pavimento de la calle San Ignacio de Loyola, de la misma forma, se encuentra en mal estado: cuenta con parches, blandones localizados y fisuras. Por otra parte, las aceras cuentan con 2,50 metros de ancho y la existencia de árboles en ambas dificulta su sección útil. En cuanto a los espacios para los vehículos, la calle con dos carriles para un único sentido de la circulación. Y además, dos bandas de aparcamiento. También es de destacar la existencia de una parada de bus en la calle, lo que provoca situaciones de caos en horas punta y cuando los autobuses se encuentran con vehículos privados haciendo las maniobras necesarias para aparcar.

Mediante esta intervención planteada por los vecinos y vecinas de la zona, el Ayuntamiento acometerá una importante redistribución de los espacios. Uno de los aspectos a mejorar es que se eliminarán las plazas de aparcamiento a ambos lados de la calzada, a excepción de las destinadas para la carga y descarga. También se mantendrán dos para personas con movilidad reducida y varias paradas de estacionamiento de 15 minutos. El Ayuntamiento, en cualquier caso, trabaja para poder ofrecer una alternativa de aparcamiento a los vecinos y vecinas de la zona.

También se retirarán del lugar dos alineaciones de árboles, muy próximas a la fachada, y se retranqueará uno de los laterales del parterre del parque del Norte con el objetivo de ganar espacio. Gracias a todas estas actuaciones, se logrará espacio suficiente para ensanchar las aceras hasta los cuatro metros de ancho. En una de las aceras, incluso, se creará un bidegorri.

El proyecto diseñado por el Departamento de Medio Ambiente y Espacio Público también contempla la sustitución de los pavimentos y la calzada y la reforma de la red de drenaje, sumideros y rejillas. Aprovechando la intervención, el Ayuntamiento también proyecta la renovación de las redes de recogida neumática (los buzones de la acera norte se trasladarán a la Sur, más cerca de las personas residentes y para permitir la creación del carril-bici). La red de saneamiento y abastecimiento de AMVISA también se reformará completamente y se aprovechará para soterrar el cruce aéreo de la red de telecomunicaciones mediante soterramiento. En cuanto al alumbrado, también se plantean mejoras puntuales, aunque la mayoría de las instalaciones han sido recientemente mejoradas mediante sustitución de luminarias clásicas por tecnología led.

 

 

 

 

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