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Las plazas de las calles Labastida y Labraza, en Zabalgana, ya lucen su nuevo aspecto

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Las plazas situadas en las calles Labastida y Labraza, en el barrio de Zabalgana, ya lucen su nuevo aspecto. El Ayuntamiento ha sustituido las zonas de tarimas de madera que estaban en mal estado por asfalto fundido pulido. La intervención sirve para mejorar el entorno, ya que las tablillas de madera presentaban un estado muy deteriorado. Las obras, que se han rematado en los últimos días, vienen a responder a una reclamación de los vecinos y las vecinas del entorno y ha sido realizada por la empresa Firmes Alaveses, por un coste de 71.170,22 euros. “La obra va a tener un impacto diario en el día a día de las personas que viven en este barrio. Se trata de una reclamación que atendemos tras meses de trabajo en el Departamento y que ha sido compleja de resolver administrativamente. Creemos que el resultado es bueno”, ha explicado el concejal de Medio Ambiente y Espacio Público, Iñaki Prusilla.

Fundamentalmente, los trabajos han incluido la retirada de las citadas tarimas de madera de ambas plazas. Posteriormente, se han pavimentado los espacios con asfalto fundido pulido de 2,5 centímetros de espesor. Estos trabajos se han realizado en aproximadamente un mes y el presupuesto de licitación de las obras ascendía a 84.465,02 euros. La zona de intervención se sitúa en el sector 6 de Zabalgana, un espacio de 700.960 metros cuadrados. Este espacio fue urbanizado por una Junta de Compensación, a la que el Consistorio ha reclamado en varias ocasiones el arreglo de las tarimas mediante diversos requerimientos. La Junta de Compensación ha desoído las solicitudes del Ayuntamiento, recurriendo esos requerimientos en vía administrativa y en el contencioso.

De acuerdo con varios informes, el material utilizado en ese momento se ha demostrado inadecuado para el objetivo para el que tendría que servir. Con el paso de los años, el deterioro de estas zonas se ha acelerado de manera alarmante y evidente. De hecho, el Consistorio tuvo que realizar un balizamiento provisional mediante un vallado de dos metros de altura para evitar riesgos de caídas. Ahora, el Ayuntamiento ha llevado a cabo los trabajos de forma ágil con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los vecinos y vecinas del entorno.

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