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Policía Local intensifica los controles de velocidad y sitúa el radar móvil fuera de los puntos señalizados

Policía Local ha intensificado en las últimas semanas su labor de control de la velocidad con el radar móvil; un paso más para velar por la seguridad vial, objetivo del Plan Estratégico Municipal de Seguridad Vial 2018-2023.

Desde hace varias semanas, los agentes adscritos a la Unidad de Radar y Control de Tráfico, del Grupo de Investigación de Accidentes y Atestados, ubican el radar móvil no sólo en los puntos habilitados y señalizados, sino también en otros donde mediante el control de aforadores se han detectado velocidades que superan los límites de velocidad permitidos. Así lo certifica un estudio realizado desde comienzos de año con la colaboración del Servicio de Tráfico.

La Policía Local ha observado que la delimitación de los puestos del radar móvil es ineficaz porque los conductores, conocedores de su ubicación y advertidos de su posible presencia, tienden a reducir la velocidad al paso por estos puntos y una vez superados la vuelven a incrementar.

Además, conocer de antemano la ubicación del radar va en detrimento de la seguridad vial en el resto de las calles de la ciudad, donde los conductores saben no se realizan los controles. Por todo ello el radar móvil ha ampliado su actuación a otros puntos no señalizados y, además, trabajará de manera más intensa en las zonas 30, donde también se ha detectado que no se respeta dicho límite.

Estudio de velocidades

El estudio de Policía Local y Tráfico, en el que se basan estas decisiones, ha contabilizado en las calles controladas por aforadores algo más de un centenar de vehículos circulando entre 50 y 60 km/h. El grueso de las infracciones se centra en el tramo comprendido entre los 60 y 70 km/h donde se registraron 6.500 vehículos; mientras que cerca de 1.900 personas lo hicieron entre 70 y 80 km/h. El número se reduce en el tramo entre 80 y 90 km/h, con casi 400 infracciones, y un centenar de conductores circulando a más de 90 km/h.

En el entorno urbano la velocidad máxima permitida es de 50 km/h, aunque en la capital alavesa también hay calles 30 en las que no se puede superar este límite. Quien sea “cazado” cometiendo esta infracción se arriesga a una sanción administrativa castigada con una multa de entre 100 y 600 euros. Por otro lado, en lo que va de año Policía Local ha investigado a 6 conductores por cometer un delito contra la seguridad vial al circular a una velocidad superior a los 110 km/h.

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