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Las llamas destruyen un pajar en Gujuli y su extinción hizo necesaria la intervención de los bomberos de Vitoria, Espejo y Agurain

 

 

 

 

 

Los bomberos de Vitoria, con la ayuda de las unidades comarcales de Espejo y Agurain. necesitaron más de ocho horas para extinguir el incendio de un pajar en Gujuli, que se declaró el viernes y que precisó una inspección posterior en la mañana del sábado por si se reavivaban las llamas.

El aviso, recibido en el parque a las 12.12, informaba del incendio en un edificio  adosado a  una vivienda rural, cuya primera planta estaba destinada a pajar y a cuadra la planta baja, esta última de estructura de hormigón, estaba cerrada y en el momento del incendio solo había gallinas, mientras que la primera planta era de estructura de madera, abierta por uno de los lados y estaba llena de balas de paja. Se quemó totalmente esta planta, además de la cubierta y de la paja que se encontraba almacenada.

Los bomberos atacaron el incendio con cuatro líneas de agua con manguera de 45 desde rasante y cubierta, así como con manguera de 25 desde la autoescalera. Insistieron en los costados de la cubierta, de donde se retiraron las tejas para evitar su propagación a los edificios colindantes.

Cuando el incendio bajó en intensidad los bomberos pidieron la ayuda de los vecinos para utilizar maquinaria con la que poder sacar las balas de paja almacenadas y así poder sofocar totalmente el incendio. También pidieron a Iberdrola que retirara un cable eléctrico que dificultaba esta acción.

Para retirar la paja se utilizó una retroescavadora, un tractor con pala cargadora y un remolque. Para el abastecimiento de agua los bomberos usaron un hidrante que hay en el lugar y otro en Izarra. Sobre las 20.30 horas los bomberos dieron por extinguido el incendio y se retiraron tras advertir a los propietarios del peligro de acercarse al edificio hasta que los subinspectores del servicio de bomberos valoren su estado. Al día siguiente los bomberos de Vitoria hicieron una inspección visual  comprobando que las llamas no se habían reavidado en el pajar siniestrado.

La caída de un trozo del suelo de una terraza en la avenida de Judimiendi rasgó el toldo de un bar, localizado en la planta baja del edificio. Los bomberos acudieron y comprobaron que el cascote que ha caído es una esquina de la terraza del último piso. Inspeccionaron las partes iguales de los demás pisos, así como la fachada, estando ambas correctas; aún así se advierte a la persona que dio el aviso que, en algunas zonas, la fachada suena a hueco. No picaron porque no corre peligro inmediato, pero en un futuro se podría caer.

Desde la calle Jesús Guridi se solicitó la ayuda de los bomberos para proteger los bordes cortantes de un hueco en una valla de cerramiento de obra de acero galvanizado. El hueco está localizado a la altura de la cintura, de unos 30×10 cm, y cortado con radial, donde al parecer ha metido la mano algun niño. Se protegen los bordes cortantes con cinta americana.

Perro en una alcantarilla

También se solicitó la ayuda de los bomberos para recatar a un perro de raza «perdido» dentro de una alcantarilla en el Alto de Armentia. Entran dentro y atraviesan el  túnel por el que, se supone, que se vió al perro y solo se ven unas pisadas, por lo que se comunica a la demandante que el animal salió por el otro extremo quedando perdido pero fuera de la alcantarilla.

Eliminaron avispas localizadas en Salvatierra y en una terraza en la calle Reyes de Navarra; también realizaron las labores de prevención necesarias en la feria de la alubia de Pobes. Parte Bomberos 13-10-2014

 

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