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Ensanche 21 sigue reduciendo pérdidas en su balance de las cuentas anuales de 2019

La sociedad pretende destinar todo el margen disponible a actuaciones de rehabilitación y regeneración urbana

 

Ensanche 21 sigue reduciendo las pérdidas de los últimos años (2,8 M€ frente a los 4,1 M€ de 2018 y los 6,5 de 2017), según las cuentas anuales de la sociedad del ejercicio 2019, presentadas hoy al consejo así como informe de auditoría de las mismas. De hecho, en este ejercicio de no ser por la entrega gratuita de una parcela a Gobierno vasco y el requerimiento contable de incorporar a Reservas Voluntarias los intereses cobrados a las Juntas de Compensación, la Sociedad no habría dado pérdidas.

A este respecto, la presidenta de Ensanche 21, Ana Oregi, prefiere no interpretar las pérdidas únicamente como algo negativo ya que vienen en su mayor parte derivadas de actuaciones de carácter social (cesiones gratuitas y gastos en la preparación de viviendas para la atención de emergencias habitacionales, cesión de locales a ONGs y al propio Ayuntamiento, comodatos de inmuebles y terrenos al socio único para intervenciones de carácter público, entre otros).

El informe también advierte de que, salvo un repunte muy al alza del mercado inmobiliario (situación poco probable a corto plazo) va a ser difícil que la sociedad pase a dar beneficios. “En todo caso este no es el objetivo ya que lo que se pretende es destinar todo el margen disponible a actuaciones de rehabilitación y regeneración urbana”, explica Ana Oregi, que considera que “dadas las cada vez mayores dificultades del Ayuntamiento para la aportación de fondos (agravadas aún más por la crisis del COVID19), se ha de procurar la autosuficiencia económica de la sociedad. En este sentido, se ha diseñado una nueva Norma para la Rehabilitación de viviendas, de carácter financiero, que va a permitir destinar recursos de patrimonio municipal de suelo a esta actividad y, a medio plazo, conseguir un equilibrio en las cuentas destinadas a este tipo de actuaciones. Esta Norma, no obstante, va a requerir un impulso económico importante durante los primeros años, para lo que ya se está trabajando junto al Ayuntamiento”.

Además, en aras de la autosuficiencia económica y el impulso a la rehabilitación, Ensanche 21 apunta como también necesario incrementar todo lo posible las ventas de activos inmobiliarios de la sociedad. 

“Las previsiones que tenemos para el 2020 nos hacen ser moderadamente optimistas. Con el cobro de las cuotas pendientes a las Juntas de Compensación de los Sectores de Salburua y Zabalgana y algunas ventas de solares que se presumen factibles, a pesar de las notables cargas financieras que lastran las cuentas de la sociedad entendemos que podríamos equilibrar las cuentas e incluso generar algunos recursos extra que destinaríamos a la nueva Norma de Rehabilitación. Creemos que este momento puede ser una excelente oportunidad para atraer fondos destinados al desarrollo de la actividad rehabilitadora de la sociedad, contribuyendo de esta manera a impulsar la recuperación económica local”, adelanta Ana Oregi.

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